Obama y la posibilidad de mejores tiempos.*

La victoria electoral del demócrata Barack Obama –elegido con un 52% del voto popular y con 349 votos en el colegio electoral[1] [2]– es única en la historia de los Estados Unidos. Su victoria no solo representa la redención del pueblo estadounidense frente a un mundo que lo miraba inerte irse a un lado político hegemónico, imperial, y que crea resentimiento e inseguridad en el mundo, sino que también representa la evolución social de la sociedad americana.

Esta noche, en su discurso de victoria en Grand Park, Chicago, Barack Obama le envió un mensaje claro a los pueblos del mundo: “A todos aquellos que esta noche están mirando desde mas allá de nuestras fronteras: desde [aquellos que están en] parlamentos y palacios a aquellos que están apiñados alrededor de una radio en los rincones olvidados del mundo: nuestras respectivas historias son únicas, pero nuestro destino es compartido, y un nuevo … liderazgo americano esta en camino[3]” La promesa hecha es una que muchos pueblos esperaban en Europa, Asia, Latinoamérica, y especialmente, en el Medio Oriente y África. La alegría de la gente que hoy está contenta, tanto en EE.UU. como en el resto del mundo, se debe en parte a que Obama representa un cambio en la política exterior estadounidense.

La redención de EE.UU. con el mundo.

Siempre habrá tiranía, amenazas a la seguridad e integridad de las naciones, pero una democracia no debería ser la que inflige sufrimiento, y promete guerras que durarán por décadas. El gobierno de George W. Bush y neoconservadores de su gobierno como el vicepresidente Dick Cheney, o el ex Secretario de Defensa Donald Rumsfeld, prometían exactamente eso en cuanto a las relaciones diplomáticas y económicas entre EE.UU. y el resto del mundo. De hecho, bajo la nueva política de defensa de EE.UU., dicho país utilizaría organizaciones multilaterales solo cuando fuera conveniente para realizar los objetivos propuestos[4]. La importancia de esto es que dicho comportamiento subestima la importancia de las Naciones Unidas y daña el desarrollo y aciertos de la “costumbre internacional” como herramienta normativa para calificar el comportamiento de las naciones como bueno o malo.

Asimismo, el pensamiento y las promesas del senador republicano por Arizona John McCain -si bien eran más nobles que las de Bush- también pretendían continuar el mismo camino que el gobierno actual decidió tomar en esta materia. El carácter y mentalidad de McCain, quien a pesar de ser un hombre de liderazgo y coraje, pertenece a otra era: a una era donde los abates geopolíticos de la Unión Soviética amenazaban al mundo y a los tiempos en que los Estados Unidos perdió su guía moral por ganarle a un sistema que pretendía dar felicidad, pero que terminaba oprimiendo a su gente tras una cortina de hierro.

El conflicto entre la libertad y la opresión fue ganado por la libertad en 1991, pero a un costo moral y político muy grande para Estados Unidos. Como en toda guerra, la moralidad se perdió y los líderes que llevaron a Estados Unidos a Irak el 23 de marzo del 2003 pertenecen a aquella generación que en su afán por ganar la Guerra Fría, terminó comprometiendo su dignidad, moralidad y su espíritu.

Es por ésta razón que hoy, me alegra enormemente que Obama le haya recordado al mundo que Estados Unidos bajo su liderazgo, será un amigo y no un opresor. Me alegra enormemente también que a través de estos mas de veinte meses de campaña, Obama siempre ha hablado de la importancia que tiene en su agenda el mejoramiento de las relaciones bilaterales de EE.UU. y la reestructuración de los principios políticos que comandan el comportamiento de EE.UU. en organizaciones multilaterales como las Naciones Unidas, o la Organización de Estados Americanos. Solo me queda esperar que su presidencia traiga un oportuno cambio a la política exterior de los Estados Unidos.

La paz y la seguridad de los Estados Unidos se debe ganar a través del diálogo, la diplomacia y no a través de causas que son realmente un esfuerzo por dominar mercados y que en ese afán, terminan por torturar y extinguir la felicidad y seguridad de otros pueblos como el Iraquí. La promesa hecha por Obama al mundo ésta noche en Grand Park significa para muchos la redención del pueblo americano con aquellos que sufren debido a sus guerras y su afán con ganar la guerra contra el terrorismo; una causa tan vaga y desenfocada que en realidad solo puede crear mas inseguridad en el mundo. Debo decir que éste objetivo es sólo de unos pocos, pero poderosos déspotas neoconservadores, que han venido trabajando desde 1998 para invadir Irak e implementar una política de defensa, que en pocas palabras solo puede ser descrita como hegemónica y agresiva. Debo decir –con el fin de ser justo hacia todo el pueblo americano- que éste objetivo es sólo de unos pocos, que han tranzado la moral por obtener riquezas.

En cuanto a Irak, deberíamos alegrarnos que McCain no fuera electo. El, prometió algo aun más grave que lo prometido por George W. Bush al decir que EE.UU., bajo su presidencia, se quedaría en Irak por el tiempo que fuera necesario para ganar la guerra contra insurgentes. El afirmó que si esto significaba estar cien años ahí, entonces seria un centenario. Esto, lógicamente no es una política sabia, ni menos respetuosa del deseo Iraquí o americano. Como vemos, McCain si pertenece a otra era, y no logra ni logrará entender cuales son los verdaderos factores que originan el terrorismo en Irak, y que ciertamente, seguirán originándolo en otras partes del mundo. McCain es de otra era.

La redención con el pueblo afroamericano.

Algo impresionante que puedo notar al ser un testigo de éste momento histórico en los Estados Unidos es el hecho que Barack Obama también representa la redención del pueblo americano con su minoría afro americana. Su triunfo es un tributo a todos aquellos afro americanos, que siendo ciudadanos comunes y no activistas, pelean por el derecho a la educación, el derecho a vivir sin racismo, y el derecho a sentirse libres de prejuicio en su propio país.

Los ataques a la comunidad afro americana continuarán de mano de radicales e ignorantes, pero creo que la victoria de Obama representa la culminación de un esfuerzo que se ha llevado a cabo por casi 400 años, es decir, desde que los primeros colonos ingleses se instalaron en estado de Virginia. El triunfo electoral de hoy, que aunque estrecho, fue solo posible debido al trabajo y la pelea sucesiva de muchos héroes americanos como William Du Bois, Martin Luther King Jr., Rosa Parks, Jesse Jackson, o el afro americano común, que al igual que sus antepasados, debe aun simplemente tragarse la agresión racista de un sector retrógrada de la sociedad americana.

No dejó de crearse un nudo en mi garganta al ver como a muchos afro americanos -viejos y jóvenes- se les llenaban los ojos de lágrimas al escuchar las palabras de Obama ésta noche. Los adultos mayores en especial, me conmovieron. Muchos, tal como indicó Obama en un tono conciliador en su discurso, vivieron los horrores de una segregación racial respaldada y protegida por la ley en estados sureños como Alabama, Georgia, Mississippi, o Arkansas. Muchos vieron con miedo como en 1962, un candidato a gobernador estatal de Alabama llamado George Wallace, quien ganaría la elección, declaraba en reacción a las leyes federales de integración: “En el nombre de la gente mas importante que ha pisado esta tierra, marco la línea en el polvo, arrojo los guantes ante los pies de la tiranía y digo: segregación ahora, segregación mañana, segregación para siempre[5]

Un caso en particular que Obama recalcó esta noche es el de Ann Nixon Cooper, una mujer afro americana que hoy votó a pesar de tener 106 años. En las palabras de Obama: “Ella estuvo ahí [para ver] los buses en Montgomery, las mangueras en Birmingham, el puente en Selma, y para ver a un pastor de Atlanta que le dijo al pueblo “venceremos” Sí, podemos” Obama recalcó la grandeza de un pueblo ignorado, maltratado, pero por sobretodo, la grandeza americana para dar justicia y pelear para que el cambio viniera, y vino, aunque el gobierno federal tuvo que mandar al ejército a proteger a niños afro americanos entrando a su primer día de clases, como fue el caso en Little Rock, Arkansas.

Muchos de éstos hombres y mujeres afro americanos tuvieron que viajar de pié en una micro (autobús) o beber agua en fuentes para negros únicamente. Algunos perdieron seres queridos en ataques racistas del Ku Klux Clan o del estado mismo antes de la Guerra Civil.

Que Obama haya ganado hoy es un tributo a todos aquellos que lloraban hoy porque sabían que muchos de sus seres queridos que ya perecieron nunca hubiesen imaginado que en Estados Unidos habría un presidente de descendencia africana. Esta noche, el racismo y el terror de años pasados perdieron la batalla frente a la tenacidad de generaciones de afro americanos que día a día, luchan por ser más y mejores. El triunfo de Obama representa también un triunfo moral de todos aquellos blancos que día a día luchan por integrar a las minorías, y por probarle al mundo que el racismo en EE.UU. está perdiendo la batalla. Muchos en esa audiencia en Grand Park eran blancos que también lloraron. Muchos más americanos de descendencia europea no tuvieron ni la menor vacilación para votar por un presidente afro americano. A pesar que EE.UU. tiene una imagen de racista en el mundo, debo recalcar que esta elección es prueba de la evolución social de la sociedad americana, y que aunque lento sea el progreso, se sigue afianzando cada vez más.

Esperanza, pero con cautela.
Si bien es mejor no esperar mucho de Obama para prevenir desilusionarse, está claro que los hechos de hoy si inspirarán a muchos a ser mejores, y a terminar con ideologías retrógradas basadas en el Darwinismo Social, y que por ende, transgreden los derechos humanos a la libertad de acción y pensamiento.

Personalmente, durante estos más de veinte meses de campaña electoral, dudé mucho en la capacidad de la sociedad americana para decir NO a las mismas ideas que llevan a EE.UU. a la guerra y a la opresión de minorías y de otros pueblos en el mundo. Asimismo, muchas veces pensé que aunque el cuadragésimo cuarto presidente de los Estados Unidos de América fuera un demócrata, no sería un afro americano gracias al prejuicio, racismo, y al pensamiento retrógrado. Pensé y afirmé a mi familia en Chile que la sociedad americana escogería a una mujer blanca (Hillary Clinton) por sobre un hombre negro. Una vez que Obama ganó las primarias, pensé que la preferencia americana sería McCain por la misma razón.

Hoy, a tan solo una hora del discurso de Grand Park, confieso que me alegra enormemente saber que me equivoqué, saber que la sociedad americana puede ser mas inclusiva y mejor, y que existe una posibilidad concreta de que las relaciones de éste país que tanto ha dado al mundo pueden llevarse a cabo en un marco de mutuo respeto a la soberanía, libertad, y derecho a la autogobernación de los pueblos. Mi esperanza es que una vez más, EE.UU. retome un rol de líder en el mundo –que aunque merecido o no- lo posee. Solo podemos esperar que una vez más EE.UU., bajo el mando de Obama, dé el ejemplo y no transe su integridad moral, la seguridad de sus jóvenes militares, y la opinión de sus ciudadanos, a cambio de intereses económicos que benefician a pocos dentro de sus fronteras. Asimismo, solo me queda esperar que el presidente electo pueda llevar a cabo una reforma drástica al sistema educativo americano, al sistema de salud, y que a través de estas reformas, más americanos puedan ser educados y dignos conocedores del resto del mundo. Estos pasos, deberían llevar a la ciudadanía a repudiar las guerras más tenazmente, y a repudiar el unilateralismo de esta ultima presidencia.

Me alegra enormemente haber sido afortunado hoy. Me alegra que pude estar aquí para ver que la sociedad americana puede mas y que está dispuesta a cambiar y corregir las falencias internas que tiene; falencias que muchas veces se proyectan negativamente en sus relaciones con otras naciones. No estoy convencido que todo va a cambiar, pero no dejo de entusiasmarme al saber que existe una gran posibilidad de que las cosas cambien para bien en éste mundo. Es importante mencionar que los anhelos personales que aquí describo, además del sentimiento del escepticismo, también le pertenecen a muchos estadounidenses.

Su importancia en la historia electoral de EE.UU.
Si bien Obama prometió cosas que son realizables, es importante mencionar que su importancia en estos momentos radica en su increíble capacidad para unificar a un pueblo dividido, en conquistar la mente de los jóvenes y adultos, y en su enorme capacidad para pensar en base a la razón, el sentido común, y no en base al patriotismo xenofóbico y discriminatorio que se exhibe en ciertos sectores minoritarios del Partido Republicano y de la sociedad rural americana en especial. Esto, en combinación con su experiencia como un destacado académico y senador, me da la tranquilidad de que es menos probable que la presidencia estadounidense reaccione de manera impulsiva a la critica domestica e internacional, o frente a una amenaza a la seguridad nacional de EE.UU.

El deseo de tantos.

Creo que un oportunista como Obama, de ser fiel a su palabra, puede cambiar la forma en que EE.UU. lleva a cabo su política exterior. Me entusiasma la idea de que ésta guerra infame en Irak pueda terminar sin mucho derramamiento de sangre. De igual manera, me alegra saber que existe la posibilidad de que muchos americanos puedan finalmente salir de la pobreza, que se puedan educar, y que puedan vivir sabiendo que sus hijos tendrán acceso a una educación y salud digna. Pues son éstos los temas que más preocupan a los americanos en estos momentos. Este nuevo enfoque de la opinión popular se debe en parte a que la crisis económica ha llegado finalmente a los hogares de millones en esta nación.

Personalmente, mi deseo para éste país es que pueda erradicar la injusticia social que tiene, y que finalmente los pobres de éste país puedan sentirse parte de esta nación. Con justa razón, y en base a la redención de este pueblo con su gente y con muchos mas en el mundo, podemos concluir que hoy se hizo historia en EE.UU. Felicitaciones América por una elección que todos esperamos traerá mas paz y seguridad al mundo, y mas justicia social a la sociedad estadounidense.


* Artículo publicado por primera vez en el antiguo sitio  personal del autor el día 4 de Noviembre de 2008.  Posteriormente, el artículo fue publicado como carta al editor en Asuntos Públicos del Centro de Estudios del Desarrollo (http://www.ced.cl/ap/2008/11/obama-y-la-posibilidad-de-mejores-tiempos).

 

Referencias

[1] President – Election Center 2008. 6 Nov. 2008. Cable News Network. 6 Nov. 2008 .

[2] Nótese que a la fecha de éste artículo, 98% de los votos han sido contados. Los estados de Missouri y Carolina del Norte han iniciado un recuento de votos debido al estrecho margen de los resultados. En Missouri, McCain obtuvo un 50% de los votos contra un 49% de Obama. En Carolina del Norte, McCain obtuvo un 49% de los votos contra un 50% de Obama.

[3] “Remarks of President-Elect Barack Obama : Election Night.” 4 Nov. 2008. Obama for America. 4 Nov. 2008 .

[4] The National Security Strategy of the United States. September 20, 2002, at http://www.whitehouse.gov/nsc/nss.html.

[5] Klarman, Michael J. “Brown v. Board 50 Years Later.” . Apr. 2004. Humanities. 4 Nov. 2008 .

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